Masaje profundo en el que se trata en forma específica aquellas zonas del cuerpo que presentan dolores y contracturas musculares ocasionadas por un aumento excesivo de tensión a raíz de una mala postura o algún esfuerzo físico inadecuado.

Disminuye considerablemente la tensión del cuerpo producida por el estrés y lleva a la relajación profunda.

El objetivo es restablecer los equilibrios musculares, aliviar el dolor, recuperar la movilidad y aumentar el flujo sanguíneo que favorece la reparación de los tejidos. Se detectan y tratan los puntos dolorosos para lograr un alivio y sensación de bienestar inmediata.

Las manipulaciones de este masaje están orientadas principalmente a liberar los dolores de espalda y de la zona craneocervical de uno o varios grupos musculares.

Su duración puede ser de 30 minutos o 60 minutos.

Si persisten las contracturas se recomienda realizar el masajes con una frecuencia de 1 o 2 veces por semana.